El presidente, Alberto Fernández no tiene paz. Ahora salió a defender a Laura Radetich, la docente bonaerense suspendida luego de que fuera filmada por sus alumnos en una acalorada discusión con un estudiante sobre los gobiernos kirchneristas y de Mauricio Macri. Apoyó la actitud de la docente, porque “le abre la cabeza al alumno”, subrayó, y abrió una nueva polémica.

En tanto, hasta la fecha, sigue tratando de poner paños fríos a los cuestionamientos por el caso judicial que se abrió por festejar el cumpleaños de su pareja, Fabiola Yañez, en la Quinta de Olivos, en plena cuarentena estricta. Por eso, el Presidente se presentó en la Justicia sin abogado patrocinante y propuso donar la mitad de su sueldo por cuatro meses al Instituto Malbrán. En un comunicado señaló que la oferta es para “reparar el daño potencial que se hubiere causado” con la fiesta.

Otra polémica

Y si bien Fernández intenta ponerle fin al “caso fiesta”, la actitud de defenderse a sí mismo en la investigación generó otra polémica y un cruce twitero entre dos abogados constitucionalistas.

Uno, Daniel Sabsay, reconocido crítico del Frente de Todos, señaló que la ley en Capital Federal establece la incompatibilidad entre el cargo de Presidente y el de abogado. “Tiene el hábito de violar la ley”, dijo Sabsay, y adjuntó una foto del sitio del Colegio de Abogados de CABA, en donde Fernández figura como no habilitado.

Frente a ese argumento, otro experimentado en la materia, el abogado y docente Andrés Gil Domínguez, señaló una inconsistencia en la crítica de Sabsay. “El artículo 4° de la misma ley lo habilita para presentarse en causa propia. Es deshonesto intelectualmente citar normas de forma parcial bajo el imperio del supuesto saber”, refutó Gil Domínguez.

En el ”frente electoral”, Fernández señaló que “le duelen” las críticas de Horacio Rodríguez Larreta a su gestión, ya que, “a diferencia de Mauricio Macri, es un hombre que trabaja” y le pidió “dar un debate en serio, y no a partir de mentiras y slogans”.